diumenge, 31 de maig del 2015

Absolución




He ahorcado a mi inocencia.
Su orgullo adolecido aún voraz no impide que se mee encima, su belleza efímera,
expira con los últimos latidos suplicantes.
Perdida entre flujos corporales viscosos y detritos.
La he visto patalear rabiosa e indefensa hasta morir,
parecía más humana que yo,
en su rostro desfigurado leo un pánico sumiso y crudo
que me arde entre las piernas...

Le he cortado el cuello a mi ilusión,
la colgué de un semáforo ciego
y vi cómo se desangraba incrédula,
borboteando nerviosa, vi el dolor brillar muy cerca,
se fue apagando velado tras su mísero destino.

Patricia Heras

River flows in you




Canción interpretada: River flows in you

Autor: Yiruma

Canción original:



Lost in the stars




Canción interpretada: Lost in the stars

Esta canción pertenece al musical Lost in the stars.

Letra

Before Lord God made the Sea and the Land
He held all the stars in the palm of his hand
And they ran through his fingers like grains of sand
And one little star fell alone.
And the Lord God hunted through the wide night air
For the little dark star in the wind down there
And he stated and promised
He'd take special care
So it wouldn't get lost again.
Now man don't mind if the stars grow dim
And the clouds blow over and darken him
So long as the Lord God's watching over him
Keeping track how it all goes on~
But I've been walking through the night, and the day
Till my eyes get weary and my head turns grey
And sometimes it seems maybe God's gone away
Forgetting the promise that we've heard him say
And we're lost out here in the stars.
Little stars, big stars
Blowing through the night
And we're lost out here in the stars.
Little stars, big stars
Blowing through the night.
And we're lost out here in the stars...


Me inspiré para cantarla en la versión de Judy Garland.


Canción interpretada por Judy Garland:


Hosanna







Canción interpretada: Hosanna

Let the weak say I am strong
Let the poor say I am rich
Let the blind say I can see
What the lord has done in me

Let the weak say I am strong
Let the poor say I am rich
Let the blind say I can see
What the lord has done in me

Let the weak say I am strong
Let the poor say I am rich
Let the blind say I can see
What the lord has done in me

Hosanna, Hosanna
to the lamb that was slain
Hosanna, Hosanna
Jesus died and rose again

Hosanna, Hosanna
to the lamb that was slain
Hosanna, Hosanna
Jesus died and rose again

Jesus died and rose again
Jesus died and rose again
Jesus died and rose again



Canción original:



Frases de Oscar Wilde




"Life is too important to be taken seriously".

La vida es demasiado importante para ser tomada en serio.

"Experience is the name we give to our mistakes."

"Experiencia" es el nombre que le damos a nuestros errores.

"Be yourself, everyone else is already taken."

Sé tu mismo, todos los demás ya están cogidos.

"To define is to limit."

Definir es limitar.

"Nowadays people know the price of everything and the value of nothing."

Hoy en día la gente sabe el precio de todo y el valor de nada.


“Society often forgives the criminal; it never forgives the dreamer.”



La sociedad a menudo perdona al criminal; pero nunca perdona al soñador.


Fly





Canción interpretada: Fly (forma parte de la banda sonora de la película Intocable)

Autor: Ludovico Einaudi

Versión personal.


Canción original:



Discurso de V de Vendetta




"¡Buenas tardes, Londres! Permitid que, primero, me disculpe por la interrupción. Yo, como muchos de vosotros, aprecio la comodidad de la rutina diaria, la seguridad de lo familiar, la tranquilidad de la monotoní­a. A mí, me gusta tanto como a vosotros. Pero con el espí­ritu de conmemorar los importantes acontecimientos del pasado (normalmente asociados con la muerte de alguien o el fin de alguna terrible y sangrienta batalla y que se celebran con una fiesta nacional), he pensado que podrí­amos celebrar este 5 de noviembre (un día que, lamentablemente, ya nadie recuerda) tomándonos 5 minutos de nuestra ajetreada vida para sentarnos y charlar un poco. Hay, claro está, personas que no quieren que hablemos. Sospecho que, en este momento, estarán dando órdenes por teléfono, y que hombres armados ya vienen en camino.¿Por qué? Porque mientras puedan utilizarán la fuerza ¿Para qué el diálogo? Sin embargo, las palabras siempre conservarán su poder, las palabras hacen posible que algo tome significado y, si se escuchan, enuncian la verdad. Y la verdad es, que en este país, algo va muy mal, ¿no? Crueldad e injusticia, intolerancia y opresión. Antes tenías libertad para objetar, para pensar y decir lo que pensabas. Ahora, tienes censores y sistemas de vigilancia que os coartan para que os conforméis y os convirtáis en sumisos. ¿Cómo ha podido ocurrir? ¿Quién es el culpable? Bueno, ciertamente, unos son más responsables que otros. Y tendrán que rendir cuentas. Pero, la verdad sea dicha, si estáis buscando un culpable, sólo tenéis que miraros al espejo. Sé por qué lo hicistéis, sé que teníais miedo ¿Y quién no? Guerras, terror, enfermedades. Había una plaga de problemas que conspiraron para corromper vuestros sentidos y sorberos el sentido común. El temor pudo con vosotros y, presas del pánico, acudisteis al actual li­der, Adam Sandler. Os prometió orden, os prometió paz. Y todo cuanto os pidió a cambio fue vuestra silenciosa y obediente sumisión. Anoche intenté poner fin a ese silencio. Anoche destruí­ el Old Bailey para recordar a este país lo que ha olvidado. Hace más de cuatrocientos años un gran ciudadano deseó que el cinco de noviembre quedara grabado en nuestra memoria. Su esperanza era hacer recordar al mundo que justicia, igualdad y libertad son algo más que palabras; son metas alcanzables. Así­ que si no abrís los ojos, si siguís­ ajenos a los crí­menes de este gobierno, entonces os sugiero que permitáis que el cinco de noviembre pase sin pena ni gloria. Pero si veis lo que yo veo, si sientís lo que yo siento y si perseguís lo que yo persigo, entonces, os pido que os unáis a mí­, dentro de un año, ante las puertas del parlamento Y juntos, les haremos vivir un cinco de noviembre que jamás, jamás nadie olvidará."

Discurso original:


Discurso del Club de la Lucha






«Veo mucho potencial, pero está desperdiciado. Toda una generación trabajando en gasolineras, sirviendo mesas o siendo esclavos oficinistas. La publicidad nos hace desear coches y ropas. Tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos. Somos los hijos malditos de la historia, desarraigados y sin objetivos, no hemos sufrido una gran guerra ni una depresión. Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida. Crecimos con la televisión que nos hizo creer que algún día seríamos millonarios, dioses del cine o estrellas del rock. Pero no lo seremos, y poco a poco lo entendemos, lo que hace que estemos muy cabreados».

«No sois vuestro trabajo, no sois vuestra cuenta corriente, no sois el coche que tenéis, no sois el contenido de vuestra cartera, no sois vuestros pantalones. Sois la mierda cantante y danzante del mundo».

Tyler Durden


Discurso real:



La ambición

Poema escrito por el padre de mi madre, Juana Flores. Recitado con mucho cariño y respeto.




LA AMBICIÓN

La ambición por la riqueza
es la garra del caimán,
que cuando coge su presa
la devora sin piedad.

Diplomacia en su quehacer
sabe el hombre manejar:
predicar, predica bien
cuando quiere conquistar.

Pero al llegar al poder
se convierte en ese ser 
carente de humanidad,
y con orgullo y soberbia
va atropellando la tierra
donde yacen los vencidos,
que por culpa de las guerras
tantos hombres han caído.

Humanidad sin conciencia,
¿a dónde queréis llegar?
Tanto estudio, tanta ciencia
para aumentar la crueldad.

Esparciendo vais veneno
hasta en las aguas del mar;
del amor hacéis un juego
y de la tierra un volcán.

Dotados de inteligencia, 
cuánto bien podríais sembrar,
y acalláis vuestra conciencia
diciendo ¡no puedo más!

Quién no pueden son aquellos
que ya enterrados están,
que les segaron las vidas
a logro de los demás.

Iluso si el hombre espera
de esta cosecha ensacar:
si el mundo prende en hoguera
sólo ceniza hallará.

Juana Flores


Mi final

Almas quebrantadas. Alas rotas por su propio vuelo. Piernas cansadas de correr sin estar en ninguna carrera.
Y yo estoy cansada de sentirme sola. Cansada de mirar a mi alrededor y ver oscuridad y tinieblas. La vida está supuestamente para vivirla, no para sufrirla. Debemos padecer pero no vivir padeciendo.
El dolor pide ser sentido. Sintámoslo pero racionadamente y cuando toque. No entiendo el sentido de aguantar lo inaguantable para conseguir más angustia.
¿Qué más opciones tengo? Nadie me ofrece ninguna puerta por la que salir al exterior y respirar. El oxígeno es limitado y en esta sala hace tiempo que no queda.
Seguramente soy cobarde. Seguramente soy desagradecida. Hay gente que me quiere.
El problema es que tengo un hueco donde debería haber un corazón y una máquina oxidada donde debería haber un cerebro.
El único lago en el que me puedo bañar es en el de mis lágrimas. Saladas, mortales, envenenadas en llantos interminables.
Me gustaría ser un pájaro para que algún día mis dueños decidieran abrir la jaula y dejarme en libertad.
El problema es que no soy un pájaro, y esa es mi dura realidad.
“Tienes toda la vida por delante”. Pues si tengo por delante toda una vida así, os la podéis quedar.
Porque yo me voy. No soy un vaso que está a punto de desbordarse; soy un vaso desbordado que cayó y se rompió con un estruendo demasiado flojo para que nadie se preocupara en recoger los trozos rotos.
Quise extender las alas y me las cortaron antes de agitarlas.
Cojo las pastillas y las acerco a mi pecho. Noto el sabor salado de mi llanto en mi boca y siento una mezcla de melancolía y desorientación que me llevan a cerrar los ojos.
Una, dos, veinte. El agua me ayuda a tragarlas de sopetón. La duda podría ser mi perdición.
Entre lloros y sollozos me hundo entre sábanas blancas que me absorben.
Dejo entrar al último sueño; ese tierno y dulce sueño que será eterno.


Reflexión de lunes

¿Por qué lo queremos todo y al mismo tiempo? ¿Qué bicho interno tenemos metido que nos pica por codiciar el mundo cuando podemos compartirlo?
Nosotros mismos nos destruimos con nuestra propia ponzoña. Condenados a amar lo inerte, lo desalmado y a ser amados por lo que realmente vale la pena sin opción de corresponderle.
Vamos perdiendo el significado de los recuerdos, pasan a ser niebla  y fantasmas con tartamudez incorporada.
Vivimos en un mundo donde el billete vale más que la lágrima.
Donde la moneda vale más que la naturaleza.
Donde los fajos verdes importan más que nuestra propia dignidad.
Estamos entre la nada y el todo, y, para el pesar de muchos, escogemos la nada sin dilación.
¿Qué podemos esperar de un sitio que nos ofrece una estrella y le disparemos para que nos dé toda una constelación? ¿Hasta qué punto podemos llegar para llenar lo que no se puede llenar?
¿Por qué nos cuesta tanto querernos? Me refiero a nosotros mismos.
A aceptar tal y como somos, a reconocer nuestra valía.
No somos una etiqueta, lo cual es lo que quiere que pensemos ésta loca sociedad.
Somos nuestra forma de querer, nuestra forma de pensar.
¿No estáis cansados de odiaros por ser como sois?
¿Cansados de que te digan que no vales nada?
Lo más desastroso y ruin de este embrollo sin salida fácil es que acabamos por creérnoslo.
Y además intentamos llenar ese vacío de personalidad con dolor. Dolor ajeno que causa la misma problemática en otros.

Estamos entre la nada y el todo y seguimos prefiriendo la nada, cuando el todo está a sólo un paso de nuestro entendimiento. 

Soledad: para mi padre

Todo está vacío, como sin color, sin textura, sin nada ni nadie que lo llene.
Trato de salir de este lugar sin vida, sin gozo, sin alegría.     
No hay caminos ni senderos, no hay señales ni carteles que me digan por dónde irme, ni siquiera un rastro que poder seguir y que lleve a un lugar mejor.
Estoy encerrada en un lugar lúgubre, confuso y lleno de horrores, como si cualquier signo de felicidad fuera expulsado de este lugar.
Un lugar infinito lleno de barreras y preocupaciones, un lugar solitario lleno de ecos de palabras y frases que alguien dijo, alguien desconocidamente conocido.
Trato de huir, corro sin moverme, escapando de mi misma. Sin cansarme pero exhausta, sin aliento.
Miro lo que tengo delante. Veo recuerdos en forma de fotografías: en ellas están mis seres queridos, amigos y conocidos.
Todos tienen algo en común: todos estaban y ya no están. La vida se los llevó y solo dejó sus memorias en la mente de la gente, en la mía.
Trato de acabar con todo cuando aparece mi padre. Me dice que le acompañe pero algo que no consigo distinguir me impide llegar. Una barrera invisible me priva el paso.

Escucho una voz, su voz. Suena sin sonido y me dice que aunque me abandonara, siempre me acompañaría en mi mente, lugar de refugio para personas solitarias.

Letras de canciones: SUM 41

La música nos proporciona una infinidad de sentimientos y sensaciones. La música está en todas partes: en el cine, la televisión, la radio etc. Y además la utilizamos para todo: para bailar, estudiar, cantar, hablar…
Crear música no es nada fácil, y mucho menos de calidad. Entre la melodía y la letra el nivel de dificultad sube exponencialmente. Hemos escuchado música buena y mala. Hoy vengo a hablar de una en concreto que, para mi gusto, es muy especial.
Mis gustos van desde el punk hasta la música clásica. Me gustan la mayoría de estilos musicales, incluyendo la electrónica, siempre que sea de calidad. Si me preguntas cuál podría ser mi grupo/artista preferido, me vienen muchísimos a la cabeza. El que comentaré hoy no es mi favorito, ya que he llegado a la conclusión que no tengo ninguno. Me gustan demasiados para poder escoger.
Hoy voy a hablar de las letras de SUM 41, un grupo punk canadiense al cual le tengo una alta estima.
Considero las letras de este grupo como de las que más me han transmitido, pues dicen cosas muy interesantes y a su vez se compenetran a la perfección con la música. No son las más filosóficas y muchas veces dicen cosas simples, pero también te transmite exactamente lo que dice la letra y te demuestra que en el instante que el músico que la escribió estaba sintiendo eso y hasta te hace sentir algo parecido.
Pondré un ejemplo de canción, pues si tuviera que comentarlas todas no acabaría en mucho tiempo. “HAPINESS MACHINE”

Happiness machine

Take my breath away, I don't need it anyway
'Cause I'm fine here in my old forgotten world
where I can be myself, left with the hand I'm dealt
It's hard to get a grip when you're holding onto something
you just let slip away

All these thoughts stuck in my mind
spinning round like endless time
For once in my life I do wanna feel
something you call real
I don't think that I've got
time for these scars to heal
And the days just go by,
leaving questions in my mind
I guess I'll find the answers
some day in another life

Here with my old friend, the silence in the end
And it rings so loud that I cannot pretend
If I just close my eyes and ask a thousand whys
Will it change or stay the same? Will it ever go away?
The question still remains

All these thoughts are in my mind
spinning around like endless time
For once in my life I do wanna feel
something you call real
I don't think that I've got
time for these scars to heal
And the days just go by,
leaving questions in my mind
I guess I'll find the answers
some day in another life

Warning signs read desolation
On the road of desperation
Happiness machines, I'm coming clean
What can you do for me?

I do want to feel
something you call real
I don't think that I've got
time for these scars to heal
And the days just go by,
leaving questions in my mind
I guess I'll find the answers
some day in another life

Oh oh oh oh

So here now I stand at the end
Of a dark road out of hell
It's not so hard as I depart
What a way to become a man

La máquina de la felicidad

Déjame sin aliento, no lo necesito de todas formas
Porque estoy bien aquí en mi olvidado viejo mundo
Donde yo puedo ser yo mismo, soy tratado con la mano izquierda
Es difícil tener un agarre cuando te estas sosteniendo en algo que has dejado ir.

Todos estos pensamientos atrapados en mi mente
Dando vueltas como si no tuviesen fin.

Por una vez en mi vida quiero sentir
algo a lo que tu llamas real
Creo que no tengo
tiempo para curar estas cicatrices
y los días van pasando
dejando preguntas en mi mente
Supongo que encontraré las respuestas
algún día en otra vida.

Aquí con mi viejo amigo, el silencio en el final
Y suena tan alto que yo no lo puedo fingir
¿Si yo cierro los ojos y pregunto mil porqués
cambiaría o permanecería igual?¿ Alguna vez desparecerá?
La pregunta aún permanece aquí.

Todos estos pensamientos están en mi mente
dando vueltas como si no tuviesen fin.

Por una vez en mi vida quiero sentir
algo a lo que tu llamas real
Creo que no tengo
tiempo para curar estas cicatrices
y los días van pasando
dejando preguntas en mi mente
Supongo que encontraré las respuestas
algún día en otra vida.

Las señales de emergencia leen la desolación
en la carretera de la desesperación
máquina de la felicidad, estoy siendo claro
¿Qué puedes hacer por mí?

Quiero sentir
algo a lo que tu llamas real
Creo que no tengo
tiempo para curar estas cicatrices
y los días van pasando
dejando preguntas en mi mente
Supongo que encontraré las respuestas
algún día en otra vida.

Oh oh oh oh

Así que ahora estoy en el final
de una oscura carretera con salida al infierno
No es tan duro que yo me vaya
¡Qué manera de convertirse en un hombre!


Esta canción me hizo sentir muchas veces la primera vez que la escuché, pero nada a comparar con lo que sentí la vez que la escuché cuando entendía por completo la letra. A veces con una simple frase que en principio dice algo muy simple se puede referir a algo mucho más profundo.


El Studio Ghibli y sus bandas sonoras

Cuando tenía cinco años solía jugar a mirar el reloj cada vez que me acordaba de hacerlo mientras miraba una película. A veces, cada vez que miraba no habían pasado ni cinco minutos y eso me frustraba bastante, pues quería decir que me estaba aburriendo. Otras veces para mi regocijo entre comprobación  y comprobación de la hora pasaba media hora, o hasta una hora.

Hoy en día sigo teniendo ese hábito, esa manía o como queramos llamarle. Pocas películas han conseguido que mire poco el reloj. Hasta en el cine sigo teniendo el empeño con mi costumbre.

Las películas del Studio Ghibli, en concreto algunas de Hayao Miyazaki han conseguido que me olvide del reloj por completo. Y eso es decir mucho.

El Studio Ghibli es un estudio de animación japonés muy reconocido. Es considerado uno de los mejores estudios de animación del mundo en la actualidad y, en mi opinión, no es una consideración sin fundamentos.

Mi descubrimiento e interés por este estudio fue prematuro: ya de pequeña visualicé varias películas animadas creadas por esta gente, pero aún demasiado inocente y poco preparada para entender cualquier cosa que fuera un poco más allá de lo que podríamos considerar sencillo, no llegué a captar el mensaje de estos grandes filmes.

Fui creciendo y conmigo creció el interés por el arte, en concreto el dibujo. Creo (aunque no he me he cerciorado sobre este hecho) que si le preguntas a cualquier artista contemporáneo podrías comprobar que es consciente de la existencia de este estudio. A lo que iba: me empecé a interesar por el dibujo y ello me llevó al estilo manga y al anime. Japón siempre me ha parecido un país misterioso y con una cultura magnífica e interesante.

Un día aleatorio me acordé de esas películas tan extrañas que había visto cuando no era más que una cría. Las recordaba con algo de desagrado, pues al no entenderlas en su momento me había causado incomprensión que desembocó en incomodidad. Finalmente decidí volver a visualizarlas, sabiendo que sería más capaz de entender su argumento. Y eso hice.

Empecé con El Viaje de Chihiro, la cual era la que tenía más viva en mis recuerdos infantiles. No tardé en verla varias veces la misma semana, pues no me cansaba de ella. Primero la vi como la puede ver cualquiera: una película de alta calidad en todos sus aspectos (buena banda sonora, buena animación, original) pero poco a poco empecé a ver su trasfondo. Como muchas otras películas, las obras de Miyazaki se caracterizan por su gran nivel de singularidad y trasfondo. Pero el alto simbolismo que contienen estos filmes es realmente admirable y a la vez sumamente cautivador.

Seguí con mi descubrimiento de estas películas y llegué a la conclusión que me habían cambiado la vida por completo, pues me habían introducido al arte japonés en lo que se refiere al dibujo y la animación. De aquí me vienen las ganas de llegar a animar películas algún día.

Después de visualizar la mayoría de las películas creadas por este estudio, he de decir que es de lo mejor que podrás encontrar de animación en el mercado. Por supuesto, todo esto es en mi  humilde opinión, pues no puedo afirmar algo sin ser ni una entendida ni alguien conocedor de todo el mercado (sólo conozco una parte de él).

Comencé a dibujar fan arts y dibujos inspirados en las películas.
En definitiva, estos filmes tan especiales para mí forman parte de mi patrimonio personal y sentimental. Me gustan muchas, pero destacaré las que más me han mercado. 
Y, como marca el título de este blog, de las cuales me cautivan más sus bandas sonoras, otra de las partes increíbles que contienen estas magníficas obras.

·La princesa Mononoke
·Mi vecino Totoro
·El viaje de Chihiro
·El castillo ambulante

En todas ellas podríamos descubrir secretos de simbolismo y metáforas  que pretenden hacernos entender la visión del mundo de su gran director: Miyazaki.

Las bandas sonoras en tu totalidad son grandes obras de arte, pues consiguen el gran objetivo de cualquier banda sonora: transmitir y amplificar el mensaje que en ese momento quiere difundir la escena en cuestión. 
Aún y siendo una tarea muy difícil de realizar, he hecho una selección de piezas por cada película (eso no quiere decir que las otras canciones de los filmes sean inferiores en calidad) que me parecen las más significativas.

Siguiendo el orden que les he puesto anteriormente a las películas:

·Ashitaka and San (Princess Mononoke)

·The wind forest (My neighbor Totoro)

.One summer’s day (Spirited away)


.Howl’s moving castle Theme (Howl’s moving castle)

La mayoría de temas de estas películas están compuestos por Joe Hisaishi, un compositor que sabe transmitir muy bien lo que desea transmitir.


Para finalizar, adjunto uno de los muchos dibujos originales que he hecho basándome en estas películas, en concreto en la de Howl's Moving Castle.



A mis soledades voy






A mis soledades voy

A mis soledades voy,
de mis soledades vengo,
porque para andar conmigo
me bastan mis pensamientos.

¡No sé qué tiene la aldea
donde vivo y donde muero,
que con venir de mí mismo
no puedo venir más lejos!

Ni estoy bien ni mal conmigo;
mas dice mi entendimiento
que un hombre que todo es alma
está cautivo en su cuerpo.

Entiendo lo que me basta,
y solamente no entiendo
cómo se sufre a sí mismo
un ignorante soberbio.

De cuantas cosas me cansan,
fácilmente me defiendo;
pero no puedo guardarme
de los peligros de un necio.

El dirá que yo lo soy,
pero con falso argumento,
que humildad y necedad
no caben en un sujeto.

La diferencia conozco,
porque en él y en mí contemplo,
su locura en su arrogancia,
mi humildad en su desprecio.

O sabe naturaleza
más que supo en otro tiempo,
o tantos que nacen sabios
es porque lo dicen ellos.

Sólo sé que no sé nada,
dijo un filósofo, haciendo
la cuenta con su humildad,
adonde lo más es menos.

No me precio de entendido,
de desdichado me precio,
que los que no son dichosos,
¿cómo pueden ser discretos?

No puede durar el mundo,
porque dicen, y lo creo,
que suena a vidrio quebrado
y que ha de romperse presto.

Señales son del jüicio
ver que todos le perdemos,
unos por carta de más
otros por cartas de menos.

Dijeron que antiguamente
se fue la verdad al cielo;
tal la pusieron los hombres
que desde entonces no ha vuelto.

En dos edades vivimos
los propios y los ajenos:
la de plata los extraños
y la de cobre los nuestros.

¿A quién no dará cuidado,
si es español verdadero,
ver los hombres a lo antiguo
y el valor a lo moderno?

Lope de Vega

Frío (octavo)

8. (29 de noviembre del año presente)

Esa noche no era fría. Más bien una humedad algo densa envolvía a cualquiera que estuviera  expuesto a ella y les daba una sensación de clima tropical.
Katerina paseaba sin descanso de un lado al otro de la estancia, con los nervios a flor de piel. Siempre se ponía así cuando se involucraba la policía en uno de sus casos. Solían seguir este orden: la gente les contrataba porque la policía dejaba sus casos en segunda fila y les decían que seguirían con la investigación, pero no era exactamente lo que pasaba. A Zubel Nieblas le había pasado eso, y esa era su razón por la que acudió a ellos. Después, cuando ellos avanzaban con el caso y comenzaba a ser de más peso, entonces sí se presentaban para encargarse ellos.
Tenían un sospechoso. Un sospechoso que seguramente era el culpable.
Todo fue gracias a ese centrito de collar que encontraron en la víctima. Habían ido a su casa, como con todos los otros compañeros de guerra del señor Mauricio, pero este se había medio delatado él solito. Como por arte de magia llevaba el colgante roto, exactamente como debería estar para pertenecer a la parte que tenían ellos.
Después de registrar la casa, habían encontrado el arma del crimen, la cual era una cuerda rígida con la que había sido estrangulado el pobre hombre.
Como si todo eso fuera poco, habían mandado a analizar las muestras de ADN que, seguramente, coincidían con el presunto asesino.
Parecía que todo se había acabado.
Zubel Nieblas estaba sentada en la salita de espera, deseosa de escuchar buenas nuevas sobre la captura del culpable. Esos días había medio vivido allí: parecía que su única fijación en esos momentos era atrapar responsable del fin de su felicidad. La entendía perfectamente, pues ella había vivido algo similar. Pobre mujer.
Lo mejor de todo es que el sospechoso no se había enterado de la gravedad de su momento: le estaban acusando de asesinato.
Todo estaba preparado para el interrogatorio. Ya que tenían todos los derechos en orden y habían sido ellos quienes lo habían encontrado, harían ellos el interrogatorio pero con presencia policial. Qué se le iba a hacer.
-¿Estás nerviosa?-el detective Castillo también pululaba por allí ordenando papeles y silbando.
-Sabes que siempre lo estoy.
-Eres la mejor en lo tuyo, así que todo va a salir muy bien, ya verás.
Siguieron hablando hasta que llegó la hora. Todo estaba listo.
Entraron a la estancia con el carácter necesario y se sentaron delante del presunto culpable. Éste estaba algo cabizbajo y parecía desorientado. Tenía una pequeña cicatriz en la mejilla izquierda, pero dejando eso a un lado tenía unas facciones bastante agradables. Les miró algo desconcertado.
-Julio García Díaz, treinta años, soltero. ¿Correcto?
El hombre se aclaró la garganta sonoramente antes de hablar.
-Correcto. Llámeme Jules, por favor.
-Optaré por llamarle señor García, si le parece bien.
Katerina le escrutó la cara a Julio con algo de curiosidad. Fingió leer algo en los papeles que tenía delante, como solía hacer cuando interrogaba a alguien.
-Bien. ¿De qué conocía a Mauricio Del Pozo?
-¿Me van a preguntar otra vez las mismas preguntas que en mi casa?
-Usted limítese a responder a mis preguntas, por favor.
Julio suspiró, poniéndose nervioso. Cerró los ojos para luego abrirlos algo más calmado.
-Como ya debe saber, le conocí cuando era solo un crío. Éramos amigos desde que tengo memoria, y nos alistamos juntos al ejército. Fuimos compañeros durante año y medio. Luego nos relevaron a los dos y a toda nuestra camarilla cuando sufrimos un accidente con una bomba y quedamos inservibles para poder luchar.
<<Éramos muy buenos compañeros. En ese infierno tienes que hacer amigos, ¿sabe? Él, Armando, Calderón, Manzanares y yo siempre íbamos arriba y abajo juntos, riendo y llorando cuando la ocasión se daba para cada caso. Perdimos a Rodriguez, pero eso nos unió aún más. Al llegar a casa prometimos juntarnos cada poco para recordar batallitas e ir a ver a Rodri al cementerio. Teníamos una reunión el mes que viene, ¿y qué pasó? Se presentan ustedes en mi casa, diciéndome que Mauricio ha muerto y preguntándome cosas como si fuera cosa mía.
<<De eso conozco a Mauricio del Pozo.
Se pausó y observó la reacción de sus interlocutores. Ricardo y Katerina se miraron momentáneamente y la chica volvió a la carga.
-A todos los de su camarilla les entregaron un colgante con las letras GS, ¿verdad?
-Exactamente. Gracias por su Servicio.
-¿Nos puede enseñar el suyo?
Confuso, Julio se rebuscó algo debajo de su camisa y se retiró el colgante de su cuello. Lo aproximó a los detectives. Era una cadena con un centrito roto, sólo conservaba la parte que se engancha a la cadena, la otra parte era inexistente. Katerina sacó algo de su bolsillo con mucha delicadeza. Lo colocó encima de la mesa. Era el trozo de colgante que habían encontrado en la víctima. Encajó perfectamente con el de Julio. Éste, totalmente asombrado abrió la boca para decir algo pero no consiguió decir nada. Señaló el objeto como si estuviera acusándolo de traicionarle y se llevó las manos a la cabeza.
-¿Pero de dónde…?
-Encontramos esto en la víctima, señor García. ¿Puede explicarlo?
-Yo…Yo no…-balbuceó-Esperad, un momento. No sé cómo llegó eso a las manos de Mauricio. Hace unos días me desperté y estaba roto. No me lo quité porque por muy roto que estuviera yo nunca me quitaría mi recuerdo del tiempo con mis amigos. Es un honor llevarlo puesto. Busqué como loco la parte rota pero no conseguí encontrarla…
Katerina sonrió.
-Claro, señor García.
-¡Pero…! ¡Un momento! ¿Usted cree que si se me hubiera roto mientras mataba a Mauricio no habría retirado el trozo roto? ¡He estado en la guerra, por favor!
-Un gran descuido por su parte, si me permite decirlo.
Julio carcajeó, nervioso. Parecía haber enloquecido.
-Entonces por favor, explíquenme mi motivo para matar a Mauricio Del Pozo.
-Creo que usted se lo sabe perfectamente.
-La verdad es que no.
Katerina entrelazó sus dedos y fijó su mirada en la del presunto culpable.
-¿Qué pasó, Julio? ¿Pasó algo durante tu servicio que no nos has contado? O mejor, la versión que me gusta más a mí, ¿te robó a Zubel Nieblas?
En ese momento la actitud de Julio García cambió por completo. Al escuchar ese nombre su expresión se crispó y sus ojos adquirieron algo que parecía un miedo aterrador. Su tez palideció tanto que parecía un enfermo terminal.
-¿Qué…? ¿Zubel?
-Sabemos perfectamente que fueron amigos íntimos en su adolescencia, señor García. No pierda tiempo negando hechos. Zubel, con un gran pesar, nos contó que usted le declaró su amor pero éste no fue correspondido y aún con el empeño de ella de seguir su relación se separó de ella para siempre. ¿Después de tanto tiempo, seguía enamorado? ¿No pudo soportar que un amigo suyo se fuera a casar con el amor de su vida?
Hizo una pausa para que Julio pudiera contra argumentar, pero éste simplemente fijó la mirada en la mesa y empezó a acariciarse el brazo.
-Yo creo que el señor Del Pozo le presentó a Zubel después de llegar a casa y les invitó a la boda, y así fue como te enteraste. ¿Lo planeaste todo, verdad?
Julio seguía escrutando la mesa, inmerso en sus pensamientos. Parecía que le hubieran dicho que tenía cáncer y que se iba a morir en dos semanas.
-Zubel… Zubel Nieblas era la prometida de Mauricio… Zubel está metido en esto…-empezó a murmurar para sí mismo.
-¿Espera que me crea que su amigo Mauricio no le hablara de Zubel antes de morir? La conoció antes de ir a la guerra. ¿Piensa decir algo más?-exclamó Katernia.
Silencio.
La chica decidió atacar con la estrategia comprensiva.
-Mire, señor García… Hemos encontrado el arma del crimen en su casa y una prueba bastante delatadora, el colgante. Además no tiene una coartada comprobable para la hora del crimen. Para rematar, en breves nos llegarán los resultados del ADN. Sé que no se esperaba todo esto, pero ha sido un poco descuidado. Parece que quisiera que le pillaran.
<<Tiene dos opciones. O confesar ahora, o pasar por juicios que no le servirán de nada. Hasta podríamos hacer algún buen trato si se decanta por la primera opción. Usted decide.
-Sabía que este día llegaría. Esperaba que llegara más tarde. Era previsible-dejó ir una risita que rozaba la locura-encima éste me lo leyó… Ha utilizado uno de sus escritos antiguos la muy…Enferma.
-¿Se puede saber de qué y con quién está hablando, señor García?
Los dos detectives estaban algo desorientados con los últimos dejes de locura que estaba diciendo Julio. Éste, como volviendo al presente, puso las dos manos sobre la mesa y sonrió.
-Está bien, usted gana. Confesaré si me ofrece un buen trato.
Katerina abrió ligeramente la boca, totalmente pasmada. Nunca antes alguien se había ofrecido a confesar de una manera tan rápida y directa. Ahora hasta dudaba de todo el asunto.
-¿Está seguro, señor García?
El detective Castillo la miró con algo de enfado y se levantó.
-Bien, creo que esto ha sido todo. Lo llevaremos al calabozo y concertaremos una cita con su abogado para hablar de tratos y confesiones. Por favor, agente-se dirigió al policía que estaba en la esquina observando la escena desde un buen principio-llévese al señor García.
El policía le colocó unas manillas al ahora bastante ido Julio y se lo llevó de la estancia.
-¿A qué ha venido eso último, Kat? ¿No ves que ha sido él quien quería confesar?
-Por eso mismo, Ricardo. No me cuadra. Ha sido demasiado fácil. Además estaba totalmente diferente antes de escuchar el nombre dela señorita Nieblas, pero al escucharlo…
-¿No lo ves? Está obsesionado con ella. Seguramente al escuchar su nombre su mente de demente ha desencadenado alguna reacción extraña y ha querido confesar. Está loco.
Katerina se llevó una mano a su frente, confusa.
-Sí, seguramente tengas razón. ¿Vamos a tomar un café? Estoy algo espesa.
-Vamos, te lo has ganado a pulso.

Julio García observó cada parte de ese sitio que le había condenado para siempre. Al saber que Zubel estaba metida en todo eso, supo con total certeza que intentar defender su inocencia era una pérdida de tiempo. Hasta había conquistado a Mauricio años antes de su muerte. No, esto no era un simple montaje: llevaba años tramando esto.  Ahora sólo le quedaba intentar negociar un buen trato a cambio de menos tiempo entre rejas, ya que no se libraba de ninguna de las maneras. Maldijo el día que decidió ir a ese odioso parque y se topó con esa niña torpe y divertida que había acabado por ser un monstruo.

Vio una mujer sentada en la entrada, de espaldas a él. De sopetón, giró la cabeza y la reconoció al momento: su mayor pesadilla. Ésta le dedicó una cara de tristeza y temor, cómo si tuviera miedo de él. Qué teatrera que podía llegar a ser.
Ya con el agente de espaldas, giró la cabeza para mirarla una vez más antes de salir de ese sitio. Zubel Nieblas le dedicó su sonrisa más tierna con un deje de triunfo. Le guiñó el ojo derecho y, después de parpadear cuatro veces seguidas, le envió un beso con la mano.