diumenge, 31 de maig del 2015

Frío (décimo:nueva vida)

10. Nueva vida
Katerina se levantó, sobresaltada. Acababa de tener otra pesadilla.
Sufría se horribles sueños desde que llevaron ese caso tan extraño, el del librero. Nunca acabó de entender ese caso. Todas las pistas llevaban a pensar en el señor García. Hasta la irrefutable muestra de ADN. ¿Qué podía decir?
Aún y así no entendía la reacción del hombre. Cuando le visitaron en su domicilio y al principio del interrogatorio parecía totalmente cuerdo y además ajeno a ese crimen. Todo cambió con la involucración de esa chica, Zubel Nieblas.
Se fue a servir un vaso de agua a la cocina, pues tenía mucha sed.
Reflexionó sobre lo que dijo él entre balbuceos. Algo como “sabía que esto llegaría”, “enferma” y “hasta me lo leyó”. Estaba a punto de encontrar la respuesta, pero no conseguía unir todas las piezas.
Elle les explicó que cuando eran unos adolescentes fueron íntimos amigos. Él le confesó su amor, pero ella le rechazó. Esto le dejó trastornado, y además le siguió enviando cartas durante años rogándole que le correspondiera, pero solo ella le ofrecía retomar su amistad.
También nos dijo que era un chico muy tierno y amable, pero también tenía ataques de genio y salidas algo psicópatas, aunque ella le aguantó todo durante años.
Ella.
Ella nos dijo todo lo que necesitábamos oír. Nuestra cliente, la primera en querer encontrar el culpable.
La primera en ser la culpable.
Buscó en su agenda de números el de Ricardo y no tardó en llamarlo. Le respondió con voz de dormido y algo cabreado. Ella le explicó su teoría.
-¿Pero tú te has escuchado? A ver si la loca aquí eres tú…
-Ricardo, piénsalo. La única fuente que nos dijo que estaba enamorado de ella fue Zubel misma. Tenía respuesta para todo. Hasta cuando le pregunté por otros compañeros, sabía sus nombres y quienes eran.
-Porque Mauricio se los había presentado, Kat.
-Él parecía desconocer que era Zubel su prometida y no otra mujer… Era como si nunca antes Mauricio le hubiera dicho quién era su prometida.
-Katerina, creo que estás un poco paranoica con todo este asunto. Olvídalo ¿vale? Ya tienen al culpable y parece estar muy seguro de serlo. No creo que la señorita Zubel haya matado a nadie. Nos vemos mañana.
Y colgó.
Katerina miró a su alrededor. Su corazón palpitaba más rápido que nunca.
Sabía que era muy difícil de creer, y que la dejarían sola en esto. Pero estaba dispuesta a demostrar su teoría.
Mientras alguien supiera la verdad esta nunca moriría.

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